lunes, 6 de agosto de 2007

Vino el dia

Venía el día vestido de rosa y con un ligero tufillo a mierda.
Y es que a buen entendedor pocas palabras bastan, o quizás sobren palabras y falten besos en los parques, o bien lo que se necesita son mas palabras y menos gilipolleces.

Venía el día ignorante de su porvenir con tacones altos, y bien sabemos lo peligroso del calzado de gala en el pedregal del camino, la conclusión es dársela de bruces contra el suelo y partirte la boca.

Venia el día creyendo que lo sabia de todo de tu mirada y le mordiste el corazón, hemorragia interna sin cura, y sonrisa que precede a muerte instantánea.

Venía el día creyéndose inmortal y tu lo mataste ¡con que facilidad!

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